Blog de Slevink

Reto 2

Escrito por Slevink 11-04-2017 en . Comentarios (0)

Reto 2

Estoy loco, no hay otra explicación. O al menos eso le decía a los hielos de mi trago, debía estar loco, lo que paso en año nuevo no era algo que le sucedía a gente normal, además 17 había mentido ya habían pasado tres días completos desde el inicio del año 2017 y nada extraordinario había sucedió aun.

Ella dijo que yo tenía que abrazarla, pero a que se refería, como podía uno abrazar un año, no entendí bien a que se refería. El bar donde me encontraba para mí era un sitio recurrente, siempre iba a este lugar, era lo más parecido a un pub británico en mi ciudad y me encantaba, especialmente la cantinera era una joven de mi misma edad, ojos negro profundos que te invitaban a inventar una historia de vida juntos, sus cabellos negros caían sobre su rostro como cascadas que alumbraban y contrastaban su blancura,  era una mujer hermosa y totalmente fuera de mi alcance.

Sin embargo, no perdía la esperanza, aunque no sabía exactamente  de que no perdía la esperanza porque jamás había reunido el valor suficiente para hablarle de hecho muchas veces ella me saludad y yo sin compartir palabra alguna solo levantaba mi estúpida mano para decir un hola completamente inútil.

Seguía tomando mi trago y la gente se comenzaba a ir del bar, a las 2 sus puertas cerraban totalmente y la gente comenzaba a irse.

Vi mi reloj aún faltaban quince minutos pero a mi mesa aquella hermosa cantinera se aproximó.

-  Nunca te quedas hasta tan tarde Cedrig.

Dijo mirándome con ternura, me encantaba como sonaba mi nombre en mi boca, ella ahora estaba sentada justo frente a m con dos tragos en la mano, uno era para mí. Mire el vaso y dije.

-  Gracias aunque creo que ya fue suficiente para mí.

Ella sonrió y sin aceptar mi negativa me dio el vaso diciendo.

-  Uno mas no hará daño

-  Le dijo el bartender al alcohólico.

La chica sonrió risueña, dios me encantaba esa sonrisa.

Eche un vistazo al bar y no había nadie más en el solo ella y yo, ideas volaron por mi mente pero las rechace todas usando la lógica como escudo, pero ella continuo la conversación diciendo.

-  ¿Eres lo que quieres ser?

Esa pregunta no era justa, no sabía bien cómo responder sin embargo el contacto de su zapato con el mío fue suficiente para estimular mi honestidad.

-  Realmente no sé lo que quiero ser, por eso no estoy seguro de serlo.

-  Yo soy fiel partidaria de que la vida no es una sola. Sino que es una compilación de momentos.

-  En serio – pregunte como idiota perdido en sus labios -  así es, en cada momento puedes ser alguien, y ese alguien puede hacer lo que quiera.

Algo en mi rodilla me hizo exaltarme era su pies que ahora rosaba mi rodilla su rostro se había puesto rozado y sus ojos me veían de una forma extraña, trague saliva y sentí lo difícil que fue para ella pasar por mi garganta, entonces pregunte.

-  ¿Ahora que quieres ser?

Ella sonrió y dejo el vaso sobre la mesa. Se levantó y estirando sus brazos dijo.

-  Quiero ser una bartender.

Me levante tras ella e impulsándome de la mesa dije.

-  Eso ya lo eres, ¿Qué más quieres ser?

Ella se inclinó tocando sus tobillos su figura era exquisita y su flexibilidad me dejo sorprendido.

-  Al parecer eso también lo eres, ¿qué más quieres ser?

Ella se levantó súbitamente y dando vueltas sobre sus talones cayó apoyada en mi pecho.

-  Quiero ser tuya.

Esas palabras me tomaron por sorpresa contra todo pronóstico, sabia hacia donde iba, pero no podía creerlo, mis manos rodearon su cuerpo y sentí su delgadez, impulse su espalda hacia mí y sus senos hicieron contacto con mi pecho.

Su rostro había adquirido una tonalidad más rosada sus labios se oscurecieron y sus manos hicieron un nudo en mi cuello, pensé en ser caballero en que ella había tomado pensé en hacer lo correcto, pero todo pensamiento se cortó por un beso intenso donde el sabor de su saliva invadió toda mi boca mientras mi lengua se hacía espacio en la suya.

No había alcohol en su boca, no había razón para detenerse la bese constantemente ella se trepo en mi cuan árbol y paso sus piernas alrededor de mi cuerpo, la volteé y la puse sobre la mesa. Ella sonrió y diciendo.

-  Soy la dueña a mí me sirves en la barra.

Me empujo hasta rebotar contra la misma, caminando hacia mi ella se quitó su camiseta blanca, su abdomen plano aterrizo en mis manos una vez ella se acercaba sobre la barra comencé a besarla por el cuello por su recién desnudo abdomen y con firmeza le quite el sujetador, sus pezones mostraban el color de sus labios invitándome a besarlos y eso hice.

Las contracciones de su cuerpo como impulsos eléctricos pasaban de mis labios a su espalda, arqueaba la misma con cada beso separando su espalda de la fría barra, yo lamia cada centímetro de su hermoso cuerpo mientras mis manos luchaban por desabotonar sus pantalones, cuando lo logre comencé a bajar los mismo mientras paseaba mis labios por las delicadas y finas fibras de la piel de sus piernas ella no ponía resistencia disfrutaba cada beso como si fuera un momento único sus manos pasaban por mi cabeza mientras más y más me acercaba a sus pies.

Cuando llegue a ellos me subí a la barra y sin pregunta me quite la camisa, sus manos frías causaron un espasmo al rosar mis abdominales, comencé a besar sus labios una vez más mientras ella ágilmente desabotonaba mi pantalón. Mis manos buscaban los bordes de su ropa interior para por fin dejarla en traje de Eva, ella coopero y juntos le dimos a nuestros cuerpos el calor del otro.

Los impulsos se hacían más fuertes cada vez que otras partes de nuestro cuerpo entraban en contacto. Los pensamientos coherentes abandonaron nuestras mentes mientras nos entregábamos el uno al otro, mis labios recorrían sus fisuras mientras sus espasmos causaban olas que yo era feliz e surfear, el domino se vio dividió hasta que impuse mi mano sobre su sexo y ella decidió dejarme guiar. Su húmeda entrepierna me daba la señal que yo necesitaba.

Abrí sus piernas que cuan sabanas se enrollaron en mi cuerpo para recibirme completamente, los espasmos aumentaros su intensidad cuando dos cuerpos se hicieron uno, todo se volvió oscuro y los gemidos eran ahora el lenguaje de la sobras, las cosas vinieron a la vida para ser testigos de aquel acto el silencio del bar se rompió cuan cristal bajo los gritos de placer de su dueña, el mundo sucumbió ante nosotros y nosotros lo gobernamos por toda aquella noche.

Sus gritos inundaron cada rincón, cada vez más y más rápido gemía ante las arremetidas de mi masculina fijación, ella articulaba trataba de hablar pero sus palabras salían amorfas solo representando sus pensamientos abstractos contra cada contracción, la vida fue mía y cuando ella llego al clímax la habitación se encogió.

Las respiraciones agitadas y las risas tontas pasaban por segundos, ambos en aquella barra desnuda de mente y cuerpo nos vimos a los ojos y decidimos que aquella noche duraría, lo que el deseo permitiese.

-  Los tragos son por la casa guapo.

Dijo ella mientras su mano recorría mi espalda sudada, la bese ella sonrió y mordiendo un poco su cuello dije.

-  Déjame trabajar para pagarte.

Otro espasmo se apodero de ella y la habitación volvió a vibrar. 


Reto 1

Escrito por Slevink 04-04-2017 en fantasia. Comentarios (0)

Escribe un relato que comience en un día de Año Nuevo.

El comienzo de La Vida.

Doceava campanada, como la detestaba, todos los anos significaba lo mismo, todos los años tenía el mismo triste y agridulce sentimiento cuando ese estúpido reloj mostraba el final de aquel triste y agridulce ano, dime porque este ano iba a ser diferente, dime que tenia de especial.

Todos deseaban un feliz ano, como si los cielos brillando bajo las luces de las celebraciones ajenas no vaticinaran que este ano no sería en absoluto diferente a los demás, como si mi vida no fuera a seguir siendo el mismo chiste sin sentido que había sido hasta ahora, como si el estar aquí hiciera una diferencias con el aquí del año anterior.

Salí a la calle, el día más seguro el ano porque aparentemente a nadie le interesa asesinarte cuando el ano comienza, como si un nuevo año en realidad pudiera purificar tus pecados, que tamaña estupidez.

Cuando toque las calles aun escuchaba los gritos y saludos de todos a mí alrededor, dios como detestaba esta época del año, personas que nunca me hablaban me trataban como amigos y gente que jamás quiera saber de mi bien estar parecían estar deseándolo a todo pulmón.

-  Los milagros de año nuevo son ciertos.  

Dijo una dulce voz a mi espalda en la calle, al girarme vi a una dulce joven, cabellos enrulados casi enmarañados su piel blanca y pecas en todo su rostro, sus vivos ojos azules se perdían en las celebraciones del cielo que alumbraban la noche con el detonar de los cohetes.

-  ¿Disculpa? – le pregunte como si en realidad hablara conmigo – ¿me decías algo?

La chica no se molestó en separar sus ojos del cielo, o en responderme, espere unos segundos solo para ser Cortez y luego trate de alejarme de ese lugar. Pero ellas dijo justo cuando comenzaba a darle la espalda.

-  Si te decía que los milagros de año nuevo son ciertos.

Que mujer tan prepotente. La mire con ojos bastante confusos y dije.

-  Discúlpame si no comparto esa linda opinión.

La chica por fin me dedico una mirada y una linda sonrisa. La mire mejor cuando vi sus ojos sentí un extraño escalofrió, era hermosa pero había algo sobre ella que me asustaba.

Sus ojos se plantaron en mí y dijo esta vez mirándome fijamente.

-  No te disculpo, arruinas mi humor con tu pésima actitud. Como si yo tuviera la culpa de que mi hermana te tratara de esa forma, yo tengo planes, planes enormes para ti, pero mientras no creas en los milagros que voy a darte, entonces no habrá nada de mágico en el para ti.

Intentaba recordar a esta chica o a su hermana en todo caso, pero la pregunta que termine haciéndome fue, como rayos mi actitud la molestaba, yo no la conocía. Debió ver mi confusión en los ojos que hablo libremente luego de unos segundos.

-  Dios, eres listo, pero no muy rápido en lo que a milagros significa, dime cual es mi nombre.

-  ¿Y como rayos pretendes que lo sepa? 

-  Estoy frente a ti, acabas de abrirme la puerta.

-  Yo no te abrí nada, tú estabas aquí sola como alma en pena mirando una celebración al ano.  

-  Mi celebración querrás decir.

-  A parte de loca medio idiota, esta celebración es por el año nuevo, no por ti, niña tonta.

-  Pues yo soy el ano nuevo. Mucho gusto, mi nombre es 2017, mis amigos me llaman 17.

La vi directamente a la cara, dios era hermosa, era terriblemente hermosa, pero tristemente estaba loca de atar, esa chica me había dicho justamente que ella era el año nuevo, realmente si era un chiste no le veía la gracia, era una lástima que chicas tan lindas fueran tan locas. 

Ni siquiera respondí su afirmación. Solo le di la vuelta y comencé a irme, pero cuando termine de girar, allí estaba ella me miraba directamente a los ojos, con su vestido de flores doradas y verdes hasta las rodillas flotando al frio de la noche, sus pecas parecían moverse en su cara con aquella pícara sonrisa de quien tiene razón y aquellos faros por ojos. 

Me tomo por sorpresa como podía moverse tan rápido, pensé que el par de copas que me había tomado estaban influyendo de forma negativa. Pero no, no era así.

-  Deja de pensar que estoy loca – dijo – soy el ano nuevo soy hermana de tus años anteriores y los venideros también serán mis parientes, soy tu presente, soy 17.

La mire a los ojos ella era casi hipnotizaste pero era exasperante volví a darme la vuelta pero sin importar hacia donde giraba ella siempre estaba allí, sonrió y dijo con aquella jodida risueña voz.  

-  Así que no crees que soy el año nuevo, bien en ese caso, te mostrare que lo soy.

De esa forma sonriendo y tronando los dedos ambos nos elevamos del suelo, la superficie se alejaba de mi a gran velocidad, el pánico se apodero de mi pero mucho antes de que estuviera completamente pasmado de sorpresa y terror estábamos justo donde los fuegos artificiales explotaban.

-  Vez ahora estas en la fiesta.

Grite pero no escuche mi propia voz, puse mi mano en la garganta y ella dijo.

-  Discúlpame detesto los gritos no me gusta el ruido. Irónico porque así celebran mi bienvenida.

Yo ya no podía hablar, ella me dijo mientras yo trataba de despertar de este sueño terrible.

-  ¿sabes que es caer en cuenta de las cosas?

Cuando la mire una idea paso por mi mente, ella sonrió y respondió a aquella idea.

-  Eres más listo de lo que creía.

Y diciendo esto trono los dedos de nuevo.

La fuerza extraordinaria que sostenía mi cuerpo en las alturas se relajó y comencé a caer a gran velocidad, grite a todo pulmón y esta vez sí me escuche, los fuegos artificiales seguían detonando y pasando a mí alrededor, pero esta vez los escuchaba de otra forma.

Uno grande paso a mi lado y hoy claramente que gritaba.

-  Este año te llevare a parís María.

Dios él amaba mucho a maría.

Seguí descendiendo y otro fuego artificial paso cerca de mí, ese también lo escuche.

-  Hijo, te graduaras no te preocupes.

Muchos más siguieron pasando y la lluvia de deseos y pensamientos seguían azotándome.

-  Rony este año se mejorara tu pierna del todo.

-  Quiero salir de casa de mis padres concédeme ese milagro

-  Solo quiero olvidarla, aunque que siga siendo feliz

-  Cuantas veces he deseado esto, pero que mi mama pueda seguir conmigo un poco mas

-  Deja que el niño lo logre por favor

-  Déjame conservar este empleo

-  Este año perderé peso

-  Este año aprenderé francés.

-  Este ano seré un gran escritor.

Un centenar de deseos de ese estilo rodeaban mis oídos mientras decencia, ya no gritaba solo trataba de tomar todos esos deseos en mis brazos solo trataba de darles la importancia que merecían, vi el suelo acercándose y recordé el miedo de morir, pero fue tan rápido que no pude gritar, cerré mis ojos para no ver  el impacto pero repentinamente mi cuerpo se detuvo.

Tenía miedo de abrirlos, pero después de unos segundo me arme de valor y lo hice.

Cuando ellos estuvieron bien abiertos la vi justo frente a mí, acostada en el suelo mientras mi cuerpo volaba a centímetros del de ella, tomo mi rostro entre sus manos y me dijo con toda calidez y con aquellos faros que llevaba por ojos escudriñando hasta mi más profundo secreto.

-  El ano nuevo está lleno de deseos de superación y esperanzas renovadas, escuchaste los deseos de esas personas que ponen todas sus fuerzas en las nuevas oportunidades que la renovación les ofrece, tu no valoras tu ano porque no sabes hacerlo pero los buenos deseos son los que construyen este mundo, yo te mostrare los milagroso que te trae 17, pero solo si decides seguirme y abrazarme como la renovación de tu vida.

Ella desapareció y yo termine de caer, mi boca se rompió al contacto con el suelo y escuche mientras me levantaba.

-  Estaré vigilándote Richard

Sonreí y me quite la sangre de la boca, de no ser por aquella herida no creería lo que había pasado, sintiendo un poco el dolor dije.

Mi nombre es Cedrig.  

Revelación

Escrito por Slevink 04-02-2016 en literatura. Comentarios (0)

Esto es algo que no hacía desde hace mucho tiempo, para ser justo no he visto una página en blanco desde hace aproximadamente tres meses y la gente puede pensar que tres meses no es suficiente para que algo pase, pero la verdad es que tres meses son más que suficientes para perder una identidad.

Así es, frente a ustedes esta un hombre que perdió su identidad, porque no logra recordar el camino que el decidió recorrer, diría que no logro ver el camino por las luces de la ciudad que me deslumbran, pero para ser justos estoy en la misma ciudad que una vez me mostro un camino que no quería recorrer.

Lo cierto es que la vida me hizo ir por él, caminar sin rumbo por un camino previamente establecido, dirigirme al futuro que otros había visto para mí cuando me jure que no podría seguir los pasos de la gente que no respeto.

Recuerdo que antes tenía principio e integridad, ahora solo tengo remanentes de lo que antes solía ser un camino de virtud. Pero la única verdad que veo frente a mi es que la tranquilidad me vendió una vida que no pude dejar de comprar.

Una vida fuera del camino que quise seguir, sin felicidad ni fuerza, solo una tranquilidad fingida que no significa nada para mí,  alguien realmente importante para mí me dijo que soy una persona inteligente.

Yo francamente no lo creo. Para mí una persona inteligente es aquel que logra solventar los problema por medio de sus pensamientos y deducciones, pero últimamente no me siento como esa clase de personas, ahora no soy más que  un imitador de lo que se ve como una vida feliz.

Pero no quiero que este sitio sea simplemente otro lugar para quejarse, esta vez escribiré, porque eso es lo que soy, un escritor, como una vez alguien me dijo.

Eres artista cuando pones lo que crees y sientes en la balanza y decides expresarlo de la manera que te fue permitido. En mi caso. Las letras.

Dicen que aquel que siente que nació en una época equivocada, fue hecho para cambiar su tiempo. Yo creo que es verdad, he conocido toda clase de gente, gente increíble que recorre caminos llenos de talento y victoria, gente triste que pierde su rumbo por la más simple desilusión, gente capaz y gente incapaz, gente alegre que hace de su vida un carnaval de felicidad, gente triste que moldea en gris los espíritus de esos que están a su alrededor.

He visto toda clase de gente, por eso he visto toda clase de decepciones, sin embargo, también he visto virtud y esa es la virtud que quiero encontrar en mí, ese es el yo que no quiero perder. Ese es el camino que quiero recuperar.

Pues decidí que mi vida no será un reflejo de mi existencia. Mi vida será lo que yo quiero que sea. Que hay de ti. ¿Cómo quieres que sea tu vida?